
A veces la vida nos da golpes muy duros, otros son recibidos con mucha alegría, pero el 18 de octubre del 2002...
Eran las 10 am de un viernes 18 de octubre, yo con 12 años, estaba en clases de matemáticas y mi profesora me regañaba por no haber traído el libro de estudios y estaba apunto de ponerme una observación negativa cuando apareció mi salvación. La inspectora diciendo que mi papá me buscaba. ¡Gracias Dios! (creo que siempre me arrepentiré de esas palabras).
Arregle mis cosas mientras mi profesora me decía "A la próxima no te salvas", en ese instante voltee mi cabeza y vi que algo le murmuraba mi inspectora a mi profesora, me pareció raro pero irrelevante.
Yo feliz bajando las escaleras para encontrarme con mi papa que ese día me había ido a buscar sin ningún motivo, creía yo.
Lo vi, me abrazo, lloro, me acaricio y beso la cabeza y me dijo "tranquilo hijo, tienes que estar tranquilito" yo sin entender nada pregunte "¿que paso?, porque llorai" (en mi español-chileno)...
Tu abuelo Tito falleció...
¿Has sentido cuando un día de 24 hrs se transforma en 36, 48, 60 hrs de inmediato y lo único que quieres es que acabe, ver que todo avanza en pausa, que la gente te habla lento, que el día se nuble, demoras en pensar que decir, en mirar, en voltear la cabeza, miras todo con atención pero no te atreves a decir nada mas y caminas como si tus piernas estuvieran en piloto automático?
Que tus padres no sepan la forma de decirle a tu hermana menor como son las cosas y que ya no hay vuelta atrás, que te agarre la mano y te pregunte ¿no va a volver?
Así fue ese 18 de octubre, que hasta ese entonces había sido el día mas largo de mis cortos 12 años.
Dos días pasaron, viendo como todo seguía su curso, cual camino de hormigas en un jardín, excepto que aquel camino lo puedes parar con un dedo y se desvía tal vez hacia un curso mejor.
¿Como no poder ocupar el dedo del destino y desviar ese curso hacia algo más agradable?
La ceremonia fue una de las mas increíbles que había visto, cientos de metros de gente, autos que nos acompañaban a aquel lugar de reposo el cual siempre esta lleno de tristeza y muy pocas veces de alegría, personas abrazando a mi mamá, mis tíos, mi abuela, todo en cámara lenta.
Voces diciendo "nunca te olvidaremos", llantos en cada esquina de aquel lugar, bandas rindiendo honores, cañones dando su ultimo adiós a aquel buen hombre, que siempre dio todo por el prójimo, que era capaz de dar todo lo que tenia por los demás, capaz de mover montañas con su fe y tener la paciencia de enseñarle a sus hijos, nietos, como era la vida, a dibujar como Picasso y orar. Que tuvo el amor para entregarle a su familia todo lo bueno de la vida.
7 años han pasado, el dolor continua pero ya mas maduro me doy cuenta que esta en un lugar mejor, un lugar que solo los grandes llegan a conocer y que algún dia me gustaría conocer.
Estas palabras te las dedico abuelito… Muchas gracias por la paciencia que tuviste de enseñarme muchas cosas, de darme lecciones que siempre quedaran grabadas en mi mente.
Te quiero mucho.